Nuclear sí, nuclear noVentajas de la energía nuclear
Menos emisiones de CO2:
Los defensores de la energía nuclear (incluyendo al fundador de Greenpeace, Patrick Moore) destacan que sus bajas emisiones de CO2 permitirían cumplir con el Protocolo de Kioto, mientras la demanda eléctrica sigue al alza por el desarrollo económico.
Bajo coste operativo:
Tener en marcha una central nuclear (el coste operativo) es mucho más barato que generar electricidad con aerogeneradores, placas solares, gas, petróleo o carbón. Pero ese cálculo no incluye la gestión de los residuos, ni las enormes inversiones que requieren los reactores.
Materia prima abundante y barata:
El uranio es una materia prima relativamente abundante, que no está sujeta a tensiones geopolíticas, como el petróleo o el gas, lo que garantiza precios estables a medio y largo plazo.
Menos dependencia geopolítica:
Los pro nucleares aseguran que esta fuente es fundamental para mantener la competitividad de la economía y que un plan de construcción en España animaría el empleo y la I+D . Como dicen los franceses, firmes defensores de esta fuente y con una potente industria atómica: “No tenemos carbón, no tenemos petróleo, no tenemos gas natural, no tenemos elección.”
Más seguridad de suministro:
Dado su bajo coste operativo y el brutal encarecimiento del petróleo, la energía nuclear sería la única fuente capaz de garantizar una mezcla de fuentes (‘mix energético’) equilibrada, dado el insuficiente desarrollo de las renovables, que además son intermitentes (no siempre luce el sol ni sopla el viento).
Peligrosidad relativa:
Los pro nucleares creen que el accidente de Chernobil (Ucrania) fue un caso único, que se debió a una combinación de factores que no se dan en la actualidad: diseño deficiente, reactores anticuados y nula seguridad. Un ejemplo muy citado es el accidente de Three Mile Island (1979), en Estados Unidos, que no liberó cantidades significativas de radiactividad a pesar de que la fusión nuclear fue comparable en magnitud a la de Chernobil.
Inconvenientes de la energía nuclearUna incógnita en la gestión de residuos:
La solución definitiva a la gestión de los residuos de alta actividad es aún una incógnita. En España, cada central los almacena en piscinas, pero su capacidad está a punto de superarse. Está pendiente la construcción de un Almacén Temporal Centralizado que, gestionado por Enresa, albergaría los residuos de todas las centrales españolas. Ningún país del mundo tiene una solución final. Por su parte, los residuos de baja y media actividad se almacenan en las instalaciones de Enresa en El Cabril (Córdoba), y proceden de centrales, hospitales y clínicas de rayos X, entre otros.
El 60% de la opinión pública en contra:
La sociedad española se ha mostrado en diversas encuestas en contra de tener una central nuclear cerca de su casa, o de almacenar los residuos en su entorno. El miedo a lo nuclear ha impedido un debate abierto sobre el futuro energético.
Miedo a otro Chernobil:
El temor a un accidente como el de Chernobil en 1986 sigue existiendo. En España, el Consejo de Seguridad Nuclear vigila la operación de las plantas, pero para los antinucleares el riesgo existe sólo por tener un reactor en actividad. El mayor suceso en España ocurrió en 1989 en la planta de Vandellós I (Tarragona), cuando se registró un incendio en la zona de turbinas, considerado “importante”, aunque no hubo emisión de radiactividad al exterior de la planta. La planta se cerró.
Enormes inversiones:
El coste de una nueva central ronda los 3.000-4.000 millones de euros, una cifra considerable para que una empresa eléctrica realice una inversión a futuro. Para la gestión de los residuos de baja y media radiactividad, Enresa tiene un fondo que hasta abril del año pasado se pagaba mes a mes en la factura de la luz, y que desde entonces sufragan las eléctricas. Las aseguradoras también han estimado que las primas en caso de accidente nuclear son excesivas. Los ecologistas critican que el recibo de la luz no refleje todos los costes de la producción nuclear, incluida la gestión de residuos.
http://www.publico.es/dinero/128517/energia/atomica/toma/impulso/ueEcofa: de la basura al depósito del coche.
Hace poco salió la
noticia de la presentación en Murcia de un ecocombustible producido a partir de basura doméstica (restos orgánicos). Este inventor, al parecer, cuenta con el apoyo de empresarios murcianos. Por tanto desde aquí nuestra más sincera enhorabuena a los empresarios innovadores que han apostado por esta nueva tecnología patentada.
Os dejamos un enlace donde podréis encontrar un montón de información muy útil sobre los biocombustibles, el cambio climático, y el nuevo descubrimiento.
http://www.antonionevado.info/doc/ecofa_ensayo1.pdf¿Quién tiene la culpa de la escalada del precio del petróleo?