-Orden de 18 de enero de 2009, de la Consejería de Presidencia y Administraciones Públicas por la que se establecen las bases reguladoras, se convocan cuatro becas de formación y prácticas en asuntos europeos en la dirección general de relaciones institucionales y acción exterior y la constitución de una lista de espera. (BORM, nº 21 de 27.01.09) Requisito, entre otros, ser menos de 30 años.
¿Por qué el plazo de presentación de solicitudes es de sólo 10 días hábiles? ¿Para evitar candidatos inoportunos? Sin contar fines de semana, el plazo debe ser hasta el 9 de febrero.
-Orden de 30 de diciembre de 2008 de la Consejería de Política Social, Mujer e Inmigración por la que se convocan becas de colaboración archivistica en la Dirección General de Familia y Menor para el año 2009. (BORM, nº 21 de 27.01.09). Ésta convocatoria es aún peor porque sólo da diez días naturales.
A pesar de todo, ¡¡Ánimo!!
JUSTICIA solidaridad IGUALDAD derechos ECOLOGÍA desarrollo CULTURA bienestar PAZ educación SOCIALISMO
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22/8/08
La "moda" del botelleo se extiende
Ya expusimos los beneficios que tendría crear un botellódromo en cada una de las grandes ciudades de España (aunque nos faltó decir que se pueden evitar cosas como éstas). Pero lo mejor es que en Suiza también se está poniendo de moda el botellón. Además consideran importada de España esta moda. Si es que hay cosicas que son ¡Typical Spanish!
Haga frío o calor, arriba el botellón (y bebe con moderación).
Haga frío o calor, arriba el botellón (y bebe con moderación).
20/8/08
Las 7 diferencias España-Irlanda
Según cuenta Fernando Berlín en su blog en Radiocable:
El periódico belga L’Echo publica un artículo titulado: “Irlanda y España, dos visiones distintas de la crisis inmobiliaria”. En el texto se analiza la forma en que ambas economías se prepararon para afrontar una eventual crisis: Irlanda, dice el texto, “utilizó los años de euforia inmobiliaria para desarrollar sectores como el farmacéutico e informático, mientras que España siguió invirtiendo en el inmobiliario y la construcción”.
“España e Irlanda son dos países que en otros tiempos fueron faros de la economía europea, pero la crisis inmobiliaria les pasó factura. Las dos economías hacen ahora balance y los resultados son diferentes. Sin embargo, todo parecía unir a España e Irlanda. Los precios de las viviendas se triplicaron y cuadruplicado, respectivamente, en diez años. El sector inmobiliario y las constructoras propiciaron, por sí solas, el 60% de los créditos facilitados por los bancos. La construcción generó el 18% del crecimiento de las dos economías”.
“No obstante, España podría tardar más tiempo que Irlanda en terminar de pagar los platos rotos. Los analistas consideran que España podría necesitar 4 años para deshacerse de las 1.5 millones de viviendas nuevas que permanecen sin vender. Esta cifra supera con creces las 50.000 unidades registradas en Irlanda. Esta última utilizó los años de euforia inmobiliaria para desarrollar sectores como el farmacéutico e informático, mientras que España siguió invirtiendo en el inmobiliario y la construcción. Entretanto, las exportaciones españolas se resienten por falta de competitividad, y su productividad se sitúa entre las más bajas de la zona euro”.
“Antaño, los dos países podrían haber recurrido a una devaluación de sus monedas o a una baja de los tipos de interés, pero ahora han dejado de manejar esas herramientas. Los bancos podrían ser los primeros en sufrir las consecuencias del contexto actual. En este caso, toda apunta a que los bancos irlandeses podrían recuperarse antes que los españoles”.
Debemos reconocer los errores para subsanarlos.
El periódico belga L’Echo publica un artículo titulado: “Irlanda y España, dos visiones distintas de la crisis inmobiliaria”. En el texto se analiza la forma en que ambas economías se prepararon para afrontar una eventual crisis: Irlanda, dice el texto, “utilizó los años de euforia inmobiliaria para desarrollar sectores como el farmacéutico e informático, mientras que España siguió invirtiendo en el inmobiliario y la construcción”.
“España e Irlanda son dos países que en otros tiempos fueron faros de la economía europea, pero la crisis inmobiliaria les pasó factura. Las dos economías hacen ahora balance y los resultados son diferentes. Sin embargo, todo parecía unir a España e Irlanda. Los precios de las viviendas se triplicaron y cuadruplicado, respectivamente, en diez años. El sector inmobiliario y las constructoras propiciaron, por sí solas, el 60% de los créditos facilitados por los bancos. La construcción generó el 18% del crecimiento de las dos economías”.
“No obstante, España podría tardar más tiempo que Irlanda en terminar de pagar los platos rotos. Los analistas consideran que España podría necesitar 4 años para deshacerse de las 1.5 millones de viviendas nuevas que permanecen sin vender. Esta cifra supera con creces las 50.000 unidades registradas en Irlanda. Esta última utilizó los años de euforia inmobiliaria para desarrollar sectores como el farmacéutico e informático, mientras que España siguió invirtiendo en el inmobiliario y la construcción. Entretanto, las exportaciones españolas se resienten por falta de competitividad, y su productividad se sitúa entre las más bajas de la zona euro”.
“Antaño, los dos países podrían haber recurrido a una devaluación de sus monedas o a una baja de los tipos de interés, pero ahora han dejado de manejar esas herramientas. Los bancos podrían ser los primeros en sufrir las consecuencias del contexto actual. En este caso, toda apunta a que los bancos irlandeses podrían recuperarse antes que los españoles”.
Debemos reconocer los errores para subsanarlos.
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19/8/08
Dinero ocioso y delincuente, por Manolo Saco
Con este título Manolo Saco desde su web critica a los paraísos fiscales. La corruppción de los ricos:
La crisis económica lleva un buen camino para su solución. Me explico. Rosa Díez, ex socialista, líder de un partido llamado, creo recordar, Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha dicho que “el mayor problema que tiene España sobre la crisis es un gobierno que niega su existencia”. Como quiera que el gobierno ya ha admitido abiertamente la existencia de la crisis, Rosa Díez está a punto de anunciar que estamos salvados al haberse eliminado “el mayor problema que tiene España sobre la crisis”. ¿Me seguís? Es otra que, como la cúpula del PP (siempre que escribo esta expresión me dan ganas de cambiarlo por “la cópula del PP”, por lo que jode), conoce a la perfección los síntomas y su posible solución. Así que, como nuestro problema ya no es problema, paso a otro asunto de dinero que lleva varios días dándome vueltas por esta mi cabecita.
Y es el siguiente. El dinero es como las cucarachas, que nace, se reproduce y desaparece… en la mayoría de los casos. Uno de sus refugios favoritos para desaparecer sin dejar apenas rastro son los paraísos fiscales, como Gibraltar, Seychelles, Islas Caimán o Liechtenstein, por poner algunos ejemplos, donde las grandes fortunas, no todas santas, se benefician de la exoneración fiscal y el secreto bancario.
Liechtenstein, cuyo nombre jamás sabré deletrear a pesar de haber aprendido a escribir correctamente Shakespeare sin mirar una chuleta, es un estado tan ridículo como el Vaticano, y a la vez igual de poderoso, también con un príncipe a la cabeza que gusta de disfrazarse, un tal Alois von und zu Liechtenstein. Este paisito de opereta, al que se supone uno de los mayores nidos de la delincuencia económica mundial, está muy preocupado ahora por la presión internacional desde que EE.UU. decretó la lucha global contra el terrorismo y sus fuentes de financiación. Así que el principito Alois von zu etc. ha prometido “relajar” el concepto de secreto bancario que ampara, lava y da refugio a todo dinero que apeste. Pero sólo relajar. (¿) Ha tenido sumo cuidado en advertir a los delincuentes de su nido de que adoptará “soluciones sensatas” para que sus intereses no se vean perjudicados.
El secreto bancario es un concepto que debería estar prohibido por la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Eso exagerando. Sin exagerar, el secreto bancario internacional debería ser secreto tan sólo hasta los mismos límites que se consideran razonables dentro de cada país democrático. Es decir, debe prevenirnos como una barrera contra los delincuentes, y no ser en sí mismo un salvoconducto para los delincuentes.
Por poner un ejemplo cotidiano. La lucha contra la pederastia en Internet está teniendo buenos resultados gracias a que el concepto de secreto informático deja de ser un valor intocable cuando se investiga y persigue un delito. Es un secreto a voces, en cambio, que las grandes fortunas levantadas con la droga, el tráfico de armas, evasión de impuestos y todos los cohechos nacidos a la sombra del ladrillazo se embalsan en bancos como los de Liechtenstein, sin que una policía internacional pueda perseguir a sus administradores.
El escándalo destapado en Alemania, en el que se descubrió que 1.000 grandes fortunas eran 1.000 grandes delincuentes fiscales, sirvió para conocer también que en España más de cien grandes delincuentes ponían sus dineros al amparo de Alois von zu etc. Y se supo por un chivatazo de uno de los empleados de la gran banca.
Creo que el levantamiento del secreto bancario para esta gente forma parte de las medidas secretas del PP contra la crisis, para que el dinero ocioso y emigrado se ponga a trabajar en nuestro suelo patrio, al servicio de los ¡pañoles de Paña! Pero no se atreven a hacerlo público para que no piensen que les van a requisar el yate. Ya te digo.
Como os decía, el dinero es como las cucarachas…
La crisis económica lleva un buen camino para su solución. Me explico. Rosa Díez, ex socialista, líder de un partido llamado, creo recordar, Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha dicho que “el mayor problema que tiene España sobre la crisis es un gobierno que niega su existencia”. Como quiera que el gobierno ya ha admitido abiertamente la existencia de la crisis, Rosa Díez está a punto de anunciar que estamos salvados al haberse eliminado “el mayor problema que tiene España sobre la crisis”. ¿Me seguís? Es otra que, como la cúpula del PP (siempre que escribo esta expresión me dan ganas de cambiarlo por “la cópula del PP”, por lo que jode), conoce a la perfección los síntomas y su posible solución. Así que, como nuestro problema ya no es problema, paso a otro asunto de dinero que lleva varios días dándome vueltas por esta mi cabecita.
Y es el siguiente. El dinero es como las cucarachas, que nace, se reproduce y desaparece… en la mayoría de los casos. Uno de sus refugios favoritos para desaparecer sin dejar apenas rastro son los paraísos fiscales, como Gibraltar, Seychelles, Islas Caimán o Liechtenstein, por poner algunos ejemplos, donde las grandes fortunas, no todas santas, se benefician de la exoneración fiscal y el secreto bancario.
Liechtenstein, cuyo nombre jamás sabré deletrear a pesar de haber aprendido a escribir correctamente Shakespeare sin mirar una chuleta, es un estado tan ridículo como el Vaticano, y a la vez igual de poderoso, también con un príncipe a la cabeza que gusta de disfrazarse, un tal Alois von und zu Liechtenstein. Este paisito de opereta, al que se supone uno de los mayores nidos de la delincuencia económica mundial, está muy preocupado ahora por la presión internacional desde que EE.UU. decretó la lucha global contra el terrorismo y sus fuentes de financiación. Así que el principito Alois von zu etc. ha prometido “relajar” el concepto de secreto bancario que ampara, lava y da refugio a todo dinero que apeste. Pero sólo relajar. (¿) Ha tenido sumo cuidado en advertir a los delincuentes de su nido de que adoptará “soluciones sensatas” para que sus intereses no se vean perjudicados.
El secreto bancario es un concepto que debería estar prohibido por la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Eso exagerando. Sin exagerar, el secreto bancario internacional debería ser secreto tan sólo hasta los mismos límites que se consideran razonables dentro de cada país democrático. Es decir, debe prevenirnos como una barrera contra los delincuentes, y no ser en sí mismo un salvoconducto para los delincuentes.
Por poner un ejemplo cotidiano. La lucha contra la pederastia en Internet está teniendo buenos resultados gracias a que el concepto de secreto informático deja de ser un valor intocable cuando se investiga y persigue un delito. Es un secreto a voces, en cambio, que las grandes fortunas levantadas con la droga, el tráfico de armas, evasión de impuestos y todos los cohechos nacidos a la sombra del ladrillazo se embalsan en bancos como los de Liechtenstein, sin que una policía internacional pueda perseguir a sus administradores.
El escándalo destapado en Alemania, en el que se descubrió que 1.000 grandes fortunas eran 1.000 grandes delincuentes fiscales, sirvió para conocer también que en España más de cien grandes delincuentes ponían sus dineros al amparo de Alois von zu etc. Y se supo por un chivatazo de uno de los empleados de la gran banca.
Creo que el levantamiento del secreto bancario para esta gente forma parte de las medidas secretas del PP contra la crisis, para que el dinero ocioso y emigrado se ponga a trabajar en nuestro suelo patrio, al servicio de los ¡pañoles de Paña! Pero no se atreven a hacerlo público para que no piensen que les van a requisar el yate. Ya te digo.
Como os decía, el dinero es como las cucarachas…
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31/7/08
¿Para qué sirven los impuestos?
Hemos puesto dos encuestas relacionadas con los impuestos. ¿Por qué? Pues porque siempre viene bien recordar bajo qué premisas se fundamenta nuestro estado del bienestar. El español de a pie con frecuencia se queja de los impuestos que paga creyendo que son excesivos. Nosotros desde una perspectiva de izquierdas queremos recordar que estos impuestos sirven para pagar todos los servicios sociales que cualquier ser humano merece con independencia de su capacidad económica.
Hecha esta diferenciación a todo el mundo le deben parecer más justos los impuestos directos que son los que se pagan en función de lo que se gana anualmente. La decisión de suprimir el impuesto de patrimonio nos parece una de las medidas más desacertadas que ha podido tomar el Gobierno de Zapatero, porque quienes pagaban este impuesto eran los que tenían un gran patrimonio.
Os traemos una gráfica en la que se muestra el % que hay que pagar, de lo que se gana trabajando, en varios países. Vemos que en España se paga poco.

Imagen aumentada
El IVA en España está al 16% como máximo (porque depende del producto del que hablemos), pero en otros países como Noruega, Suecia o Dinamarca, este impuesto llega al 25% (datos de 2007).
Frente a la crisis internacional en la que estamos inmersos (nosotros como no somos el Gobierno, sí podemos hablar de crisis), es fundamental recordar que gracias a esos impuestos podemos seguir cobrando nuestra pensión, o ir al colegio o al médico gratuitamente, o mantener el cuerpo de policías y guardias civiles "que velan por nuestra seguridad", o disfrutar de alumbrado público, o mantener y aumentar nuestra red de carreteras, o simplemente ver que todas las noches se llevan la basura. Ejemplos como estos hay un millón, pero se valoran muy poco. Por eso hay que recordar que hacienda somos todos y que cuantos más impuestos directos se paguen más justa será nuestra sociedad.
La alternativa de bajar los impuestos del PP propicia un Gobierno más débil económicamente y menos preparado para situaciones mundiales desfavorables como ésta. Cuando el PP baja los impuestos llegan los decretazos como el del 98 (si no las privatizaciones), llamado "el medicamentazo" que eliminó la subvención de 869 fármacos. Que se cure el que tiene dinero.
Pero para hablar de impuestos, lo primero sería diferenciar entre impuestos directos e indirectos. Los impuestos directos (gravan directamente a las personas) se aplican de forma directa sobre el patrimonio, afectando principalmente al salario o pertenencias como la propiedad. Los impuestos indirectos (gravan cosas o servicios) afectan a personas distintas del contribuyente. En otros términos, el contribuyente que intercambia bienes o presta servicios, traslada la carga del impuesto a quienes los adquieren o reciben. Dentro de éstos se encuentran los impuestos al valor agregado (IVA, impuesto al consumo de las personas y empresas) y los impuestos especiales a gasolinas, alcoholes y tabacos.
La alternativa de bajar los impuestos del PP propicia un Gobierno más débil económicamente y menos preparado para situaciones mundiales desfavorables como ésta. Cuando el PP baja los impuestos llegan los decretazos como el del 98 (si no las privatizaciones), llamado "el medicamentazo" que eliminó la subvención de 869 fármacos. Que se cure el que tiene dinero.
Pero para hablar de impuestos, lo primero sería diferenciar entre impuestos directos e indirectos. Los impuestos directos (gravan directamente a las personas) se aplican de forma directa sobre el patrimonio, afectando principalmente al salario o pertenencias como la propiedad. Los impuestos indirectos (gravan cosas o servicios) afectan a personas distintas del contribuyente. En otros términos, el contribuyente que intercambia bienes o presta servicios, traslada la carga del impuesto a quienes los adquieren o reciben. Dentro de éstos se encuentran los impuestos al valor agregado (IVA, impuesto al consumo de las personas y empresas) y los impuestos especiales a gasolinas, alcoholes y tabacos.
Hecha esta diferenciación a todo el mundo le deben parecer más justos los impuestos directos que son los que se pagan en función de lo que se gana anualmente. La decisión de suprimir el impuesto de patrimonio nos parece una de las medidas más desacertadas que ha podido tomar el Gobierno de Zapatero, porque quienes pagaban este impuesto eran los que tenían un gran patrimonio.
Os traemos una gráfica en la que se muestra el % que hay que pagar, de lo que se gana trabajando, en varios países. Vemos que en España se paga poco.

Imagen aumentada
El IVA en España está al 16% como máximo (porque depende del producto del que hablemos), pero en otros países como Noruega, Suecia o Dinamarca, este impuesto llega al 25% (datos de 2007).
Hay un indicador socioeconómico, el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que mide, utilizando varios parámetros, la calidad de vida de un país. No sorprende que los países con mayores presiones fiscales (mayores impuestos) como los nórdicos alcancen las primeras posiciones. Dentro de los países de alto desarrollo humano, la distribución de la riqueza (medida por el coeficiente de Gini) es muy equilibrada como en Noruega, Suecia, Bélgica, Japón, Finlandia y Dinamarca, así como en varios países de Europa Oriental del antiguo bloque socialista (Eslovenia, República Checa, Hungría, Eslovaquia y Croacia). España se sitúa en un nivel medio con Canadá, Holanda, Suiza y Francia, por delante de Estados Unidos, Australia, Irlanda, Reino Unido, Italia y Nueva Zelanda.
Ya hemos aclarado algunas ideas y aportado nuevos conceptos socioeconómicos.
Ya hemos aclarado algunas ideas y aportado nuevos conceptos socioeconómicos.
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UE
27/7/08
¿Sí o no a Bolonia?
Porque un vídeo (a veces) vale más que mil palabras, aquí os traemos más de tres mil palabras:
En contra:
Y otro
Y a favor, un compañero del País Vasco:
El debate está servido.
En contra:
Y otro
Y a favor, un compañero del País Vasco:
El debate está servido.
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Socialistas vascos,
UE,
Universidad,
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15/6/08
La vergüenza de la jornada de 65 horas
Este gran artículo lo ha publicado nuestro compañero Roberto Barrilado en su blog Cuadernos Keynesianos.
Hace 91 años, la OIT acordó reducir la jornada laboral a 48 horas semanales. Ayer, la UE dio el primer paso para acabar con este logro histórico, permitiendo a cada país que pueda desmarcarse de este límite hasta alcanzar las 60 horas con carácter general y las 65 horas para colectivos como los médicos, a los que no quieren computarles como tiempo de servicio las horas de inactividad en las guardias. Por cierto, las dos últimas sentencias del Tribunal de Justicia de la UE indican que estas horas SÍ deben considerarse laborales a todos los efectos: remuneración, descansos, etc.
España ha venido siendo uno de los más firmes defensores de dejar el asunto como estaba durante los 3 últimos años con el apoyo de Francia e Italia, en contra de las tesis de Alemania y Reino Unido. Pero tras el ascenso al poder de Sarkozy y Berlusconi, se avecinan tiempos revueltos. Sorprende también el apoyo a esta medida del gobierno "laborista" de Gordon Brown. Como el Ministro Corbacho ha afirmado, esta norma nos acerca más al S. XIX que al XXI.
Se me ocurren algunas razones por las que esta norma no debería salir adelante:
1º Redundará en pérdidas de productividad. Es bastante lógico pensar que no se trabaja igual después de 10 horas en el tajo.
2º Aumentará el paro y empeorará la distribución del trabajo y la renta derivada de éste entre trabajadores.
3º Afectará con especial virulencia a las clases de trabajadores con menos formación y menos poder negociador.
Como no podía ser de otra manera, el PP, a través de su portavoz de trabajo, José Ignacio Echániz, se ha apresurado en criticar al Gobierno de España y confundir al personal diciendo que si esto no es de obligatoria aceptación por los estados, que si sólo afectará a determinados colectivos. Todo esto es falso:
- Cuando un país de la UE lo adopte, los demás tendrán que seguirlo inmediatamente si quieren evitar la fuga de sus empresas buscando mano de obra en régimen de esclavitud. Se abre así la veda a la práctica del llamado "dumping social" en la Unión, esto es, ganar competitividad en base a recortar derechos sociales.
- En Reino Unido se venían acogiendo a la cláusula del "opting out", que permite al trabajador fijar libremente con el empresario las condiciones de la relación laboral. Es falso que el trabajador tenga la capacidad de negociar con el empresario los términos de la jornada laboral. El poder negociador corresponde al empresario, que será el que impondrá sus condiciones. Al trabajador tan solo le quedará aceptarlas o largarse a la calle.
Cada vez que parece que las teorías del infame Milton Friedman no pueden hacer más daño a este mundo, alguien se encarga de que así sea.
Hace 91 años, la OIT acordó reducir la jornada laboral a 48 horas semanales. Ayer, la UE dio el primer paso para acabar con este logro histórico, permitiendo a cada país que pueda desmarcarse de este límite hasta alcanzar las 60 horas con carácter general y las 65 horas para colectivos como los médicos, a los que no quieren computarles como tiempo de servicio las horas de inactividad en las guardias. Por cierto, las dos últimas sentencias del Tribunal de Justicia de la UE indican que estas horas SÍ deben considerarse laborales a todos los efectos: remuneración, descansos, etc.España ha venido siendo uno de los más firmes defensores de dejar el asunto como estaba durante los 3 últimos años con el apoyo de Francia e Italia, en contra de las tesis de Alemania y Reino Unido. Pero tras el ascenso al poder de Sarkozy y Berlusconi, se avecinan tiempos revueltos. Sorprende también el apoyo a esta medida del gobierno "laborista" de Gordon Brown. Como el Ministro Corbacho ha afirmado, esta norma nos acerca más al S. XIX que al XXI.
Se me ocurren algunas razones por las que esta norma no debería salir adelante:
1º Redundará en pérdidas de productividad. Es bastante lógico pensar que no se trabaja igual después de 10 horas en el tajo.
2º Aumentará el paro y empeorará la distribución del trabajo y la renta derivada de éste entre trabajadores.
3º Afectará con especial virulencia a las clases de trabajadores con menos formación y menos poder negociador.
Como no podía ser de otra manera, el PP, a través de su portavoz de trabajo, José Ignacio Echániz, se ha apresurado en criticar al Gobierno de España y confundir al personal diciendo que si esto no es de obligatoria aceptación por los estados, que si sólo afectará a determinados colectivos. Todo esto es falso:
- Cuando un país de la UE lo adopte, los demás tendrán que seguirlo inmediatamente si quieren evitar la fuga de sus empresas buscando mano de obra en régimen de esclavitud. Se abre así la veda a la práctica del llamado "dumping social" en la Unión, esto es, ganar competitividad en base a recortar derechos sociales.
- En Reino Unido se venían acogiendo a la cláusula del "opting out", que permite al trabajador fijar libremente con el empresario las condiciones de la relación laboral. Es falso que el trabajador tenga la capacidad de negociar con el empresario los términos de la jornada laboral. El poder negociador corresponde al empresario, que será el que impondrá sus condiciones. Al trabajador tan solo le quedará aceptarlas o largarse a la calle.
Cada vez que parece que las teorías del infame Milton Friedman no pueden hacer más daño a este mundo, alguien se encarga de que así sea.
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